| Todavía no tiene un voto, siendo el primero de ellos es que los votos! |
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| 56 Estaban dos perezosos sentados debajo de un árbol cuando le dice uno al otro:
Pedro, ¿Puedes darme un cigarrillo?
Pedro le dice:
Tómalo de mi bolsillo.
Y el otro le contesta:
Para eso lo tomo del mío.
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| Todavía no tiene un voto, siendo el primero de ellos es que los votos! |
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| 57 Gran final del campeonato de ajedrez.
Los dos grandes maestros estaban acodados sobre la mesa y contemplaban fijamente las piezas. La radio, la televisión y los periódicos esperaban sin respirar el siguiente movimiento. Pasaron horas, más horas, pero nada sucedió. Ni un movimiento, más horas pasaron, hasta que el gran maestro levantó la vista y dijo:
¡Ah, disculpa! ¿Me tocaba a mí?
| | Todavía no tiene un voto, siendo el primero de ellos es que los votos! |
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| 58 Este es un atlante que llega a la comisaría a rellenar el carnet de identidad, y le pregunta al policía:
¿Quiénes son esos hombres?
Y el policía le dijo:
Los terroristas más buscados del año, mire y si usted cree o los ha visto, llámenos.
El atlante mira la foto y le dice al policía:
¿Y por qué no los habeis cojido cuando le habeis echado la foto?
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| Todavía no tiene un voto, siendo el primero de ellos es que los votos! |
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| 59 Van dos amigos por la calle ven a un vagabundo en una esquina y dice un amigo:
Ese vagabundo tiene paperas.
El otro amigo dice:
Si no tiene pa comer va a tener paperas.
| | Todavía no tiene un voto, siendo el primero de ellos es que los votos! |
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| 60 Llega un pintor al entierro de su compañero de oficio; llorando se dirige penosamente a la esposa (ahora viuda) de su compañero, y le dice con dolidas palabras:
Señora, lamento muchísimo lo ocurrido, comparto la pena que sufre, pero tengo algo que decirle. Las ultimas palabras de su esposo, a mí me tocó escucharlas.
La señora se dirige a él con cara todavía más dolida, con la voluntad de saber las últimas palabras de su esposo y le dice :
Señor, por favor, le suplico me diga cuáles fueron las últimas palabra de mi esposo, antes de morir.
Responde el señor:
Estas, fueron sus últimas palabras:
¡No muevas el andamio, por favor, no muevas el andamio, que nos vamos a caer!
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