| Todavía no tiene un voto, siendo el primero de ellos es que los votos! |
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| 1 Una vez Nadie, Ninguno y Tonto, fueron a buscar agua a un pozo, Ninguno se cayó al pozo, Nadie se quedó a ayudarlo, y Tonto fue a ver al oficial y le dijo:
Mire, es que Ninguno se cayó y Nadie se quedó a ayudar. Entonces, el oficial le dijo:
¿Es usted, tonto o qué?
Y tonto le dice:
Sí oficial, ¿cómo adivinó?
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| Todavía no tiene un voto, siendo el primero de ellos es que los votos! |
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| 2 Era una vez un niño tan, pero tan fanático de los video juegos, que cuando se murió le pusieron en la tumba game over.
| | Todavía no tiene un voto, siendo el primero de ellos es que los votos! |
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| 3 Era una vez una viejita que fue a ver al doctor, al llegar, le dice la viejita al doctor:
Doctor, revíseme mi oído porque me duele mucho, y no sé que tengo.
El doctor le dice a la viejita:
¡Señora, pero si usted trae un supositorio en el oído!
Y la viejita le responde:
¡Ah, entonces ya sé dónde dejé mi aparato para la sordera!
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| Todavía no tiene un voto, siendo el primero de ellos es que los votos! |
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| 4 Discutían tres tipos sobre sus antepasados, el primero decía:
En mi terreno cavaron 1.000 metros hacia abajo, y encontraron cables de telégrafo, por lo que llegamos a concluir que mis antepasados hace 1.000 años tenían telégrafo.
Ahhh, dicen los amigos.
Eso no es nada, dice uno de ellos, en mi terreno cavaron 1.500 metros y encontraron cables telefónicos y concluimos que mis antepasados hace 1.000 años, ya tenían teléfono.
Ahhhh, exclamaron los amigos.
El último como no tenía nada que decir, exclamó:
En mi terreno cavamos 2.000 metros y no encontramos nada.
¿Y a qué conclusión llegaron?, exclamaron los amigos.
Y él respondió:
Que hace 1.000 años mis antepasados ya tenían teléfonos móviles.
| | Todavía no tiene un voto, siendo el primero de ellos es que los votos! |
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| 5 Esta era una vez un niño que se llama Jesús y su mamá lo mandó a comprar un kilo de azúcar.
El niño le preguntó que dónde era la tienda, y la mamá le respondió:
Donde veas que entra mucha gente ahí es la tienda.
Cuando el niño va por la calle, sonaron las campanas llamando a misa y mucha gente entra a la iglesia, el niño pensando que era la tienda, entra y estando ahí el padre preguntó:
¿A qué vino Jesús a la tierra?
Y el niño respondió:
A comprar un kilo de azúcar.
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